El proyecto

Una aventura familiar de construcción con paja, pensada para durar, con sobriedad y adaptada a lo real.

Axonométrica del proyecto mostrando el enfoque familiar.

Un enfoque familiar y pragmático

El proyecto nació de un deseo simple: habitar casas a escala humana, sobrias en recursos e integradas en el entorno.

Para hacerlo viable en Suiza y asegurar la calidad constructiva, unimos fuerzas: Jérôme y Lise por un lado, y Marie-Catherine (madre de Jérôme) por otro. Compartir garantías permitió dos viviendas distintas pero solidarias en un mismo terreno.

Pacas de paja y estructura de muro en obra.

¿Por qué paja?

Tras estudiar opciones desde tiny houses hasta contenedores, elegimos la paja: material local, económico y ecológico, con buen aislamiento sin las limitaciones del hábitat móvil.

La ejecución exige rigor para mantenerla seca, pero la paja sigue siendo un aislante transpirable ideal que regula la humedad.

Cimentaciones sobre pilotis e intervención ligera.

Construcción ligera y respetuosa con el suelo

Para evitar los impactos y costes de una losa de hormigón, optamos por un sistema sobre pilotis. La casa apoya en tornillos de fundición galvanizados (tipo Krinner) anclados a unos 3 m de profundidad.

Así se limita la excavación, se preserva la vida del suelo y la instalación es rápida y reversible.

Vista del tejado con paneles fotovoltaicos.

Hacia más autonomía, sin dogmas

No buscamos la autarquía total, sino resiliencia sensata.

Calefacción: un sistema solar térmico autoconstruido (con ayuda de Sebasol) cubre ~80 % de calefacción y agua caliente. Una estufa hidráulica complementa los inviernos grises—unos ~1 m³ de leña al año.

Agua: cada casa tiene un depósito de lluvia de 10 m³ tratado con filtración mecánica, carbón activo y UV. Hay red por seguridad, pero el uso principal es agua de lluvia potabilizada.

Electricidad: la cubierta sur lleva fotovoltaica (32 paneles, 13 kWp en la casa grande). El invierno produce menos, pero el balance anual es claramente positivo.

Momento de obra participativa.

Obra participativa con acompañamiento profesional

Elegimos la autoconstrucción asistida por profesionales: calidad técnica y durabilidad, con aprendizaje colectivo.

Exterior con revoco de cal; interior con tierra cruda de la excavación (para las cubas), ajustada con arena para limitar fisuras.

Por la transpirabilidad de estos muros "vivos", por ahora no instalamos ventilación mecánica.

Avance de obra y acabados interiores.

Un proyecto vivo

La obra sigue: la primera casa está cerrada al agua y al aire, y avanzamos en interiores.

La construcción en paja invita al trabajo colectivo. ¿Te interesa conocer las técnicas o echar una mano? Escríbenos—siempre hay tareas y los voluntarios son bienvenidos.